miércoles, 14 de junio de 2006

Sanidad confirma la potabilidad del agua en los pueblos afectados por el vertido en el río Villarino

Extraido de La Opinión de Zamora

Los resultados de los análisis ya han sido comunicados a los alcaldes n El laboratorio de Avila no detecta «presencia de contaminantes» en el líquido


Un grupo de personas observa el vertido en el río Villarino tras volcar un camión el pasado día 7





Los análisis realizados por un laboratorio de Avila a las muestras recogidas en el río Villarino tras el vertido de más de 3.000 litros de betún asfáltico han confirmado la potabilidad del agua en las zonas afectadas. El jefe del Servicio Territorial de Sanidad de Zamora, Juan Emilio Antón Rueda, aseguró a este diario que «no ha aparecido nada sospechoso, ni se ha detectado presencia de contaminantes, por lo que el agua es potable».

Antón Rueda comunicó ayer mismo a los alcaldes de los municipios afectados que el agua de sus respectivas localidades es potable y que se puede restablecer su consumo «con total normalidad».

Las autoridades sanitarias habían recomendado a los vecinos de los pueblos de la zona que sólo consumieran agua embotellada y que no utilizasen la del grifo para beber y cocinar hasta que se descartase su contaminación, como medida de precaución.
Las pruebas análisis efectuadas en las muestras de agua tomadas en las localidades de Castellanos, Puebla de Sanabria, El Puente de Sanabria y Villarino de Sanabria no han detectado la presencia de contaminantes por encima de los parámetros establecidos para el consumo, por lo que el agua es potable y apta para este fin.


La semana pasada Emilio Antón aseguraba que «las sustancias que pueden contaminar las aguas son hidrocarburos aromáticos policíclicos, que son derivados del petróleo y que, son compuestos muy poco solubles en el agua, por lo tanto, es difícil que lleguen a los grifos de las casas». En este sentido, agregó que «su actuación tóxica es muy poco probable, ya que se necesitarían grandes cantidades».

El vertido se produjo el pasado día 7 de junio, como consecuencia del vuelco de un camión de la Diputación Provincial que realizaba obras de mejora en carreteras de la zona. Más de 3.000 litros de betún asfáltico que transportaba el vehículo llegaron al río Villarino, afluente del Tera, lo que obligó a establecer un dispositivo de limpieza y contención del vertido. A tal fin, se instalaron tres presas para filtrar el agua y desviar la emulsión de brea aguas abajo hasta un prado con el fin de recuperar el betún asfáltico.

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